
Acceder a una vivienda en España se ha convertido en un reto económico cada vez mayor. En las principales ciudades, comprar un piso puede costar bastante más que mantener y criar a un hijo hasta los 30 años. Esta realidad pone de manifiesto cómo el problema de la vivienda también influye en la decisión de tener hijos.
El aumento del coste de vida, los salarios insuficientes y la escasez de viviendas dificultan que los jóvenes puedan independizarse. Como consecuencia, muchos retrasan sus planes de formar una familia. En España, además, los nacimientos se encuentran en niveles muy bajos, a pesar del pequeño repunte registrado recientemente.
Madrid es uno de los ejemplos más claros: mientras que criar a un hijo cuesta alrededor de 346.586 euros, comprar una vivienda media puede alcanzar los 540.000. Una situación similar se da en Palma y Barcelona, aunque en ciudades más pequeñas la compra de una casa sigue siendo mucho más asequible.
A esto se suma que los precios inmobiliarios han subido mucho más rápido que los salarios. Desde 2021, la vivienda se ha encarecido un 69%, frente al aumento salarial del 14% registrado hasta 2024. Por ello, reunir los ahorros necesarios para comprar una casa supone un esfuerzo enorme, hasta el punto de que una pareja con ingresos medios en Madrid necesitaría cerca de 14 años para conseguir la entrada.
FUENTE PERIODÍSTICA EL MUNDO