
Las donaciones de dinero entre padres e hijos han experimentado un fuerte crecimiento desde 2019. Actualmente, este tipo de operaciones moviliza más de 5.500 millones de euros cada año, con una cuantía media de alrededor de 87.000 euros por donación. En 2025 se registraron más de 62.000 transmisiones, frente a las aproximadamente 20.000 que se realizaban antes de la crisis sanitaria.
Este aumento responde, principalmente, al encarecimiento del mercado inmobiliario y a las mayores dificultades de los jóvenes para reunir el ahorro exigido por las entidades financieras al solicitar una hipoteca. Por ello, muchas familias recurren a estas ayudas económicas para que sus hijos puedan afrontar el pago inicial de una vivienda.
La información facilitada por el Consejo General del Notariado y recogida en el informe anual del Banco de España destaca que estas aportaciones familiares contribuyen a reducir las barreras económicas que dificultan el acceso a la vivienda, ya que alivian tanto la necesidad de ahorro previo como las restricciones para obtener financiación hipotecaria.
FUENTE PERIODÍSTICA EL PAÍS