
El alquiler se enfrenta a un límite práctico: la capacidad económica de los inquilinos. En 2025, los precios subieron un 5,9€, casi la mitad que en 2024, debido a que una parte creciente de la población ya no puede asumir nuevos incrementos en la renta mensual.
Así lo refleja el informe anual del Observatorio del Alquiler, que advierte de un cambio de tendencia motivado no por una mejora en la oferta, sino por el desgaste del mercado. La falta de viviendas en alquiler continúa, mientras la demanda sigue siendo muy elevada y no encuentra respuesta suficiente.
Este escenario genera una paradoja: los precios siguen en alza, aunque de forma más contenida, y las viviendas con importes relativamente bajos se alquilan de inmediato. El resultado es un mercado tensionado, en el que la competencia entre inquilinos es cada vez mayor y el desequilibrio estructural se consolida.
FUENTE PERIODÍSTICA CINCO DÍAS