
El problema del acceso a la vivienda seguirá agravándose en España durante 2026. Las perspectivas para este año no apuntan a una corrección del mercado, ya que persisten los mismos elementos que lo mantienen bloqueado: un número creciente de personas buscando vivienda frente a un parque inmobiliario que no se expande al ritmo necesario.
Como consecuencia, los precios continuarán subiendo tanto en el mercado de compra como en el del alquiler. Aunque el ritmo de crecimiento será algo más suave, no se trata de una mejora real, sino del impacto de unos precios tan altos que terminan ralentizando las operaciones.
Las entidades financieras mantendrán una actitud relativamente abierta a la concesión de hipotecas, pero con condiciones menos atractivas. Los compradores deberán asumir préstamos más costosos para adquirir inmuebles cada vez más caros.
Según las previsiones del portal Fotocasa, 2026 quedará marcado como el año en el que la vivienda alcance niveles récord, con máximos históricos simultáneos en la venta y el alquiler. A ello se suma la preocupación en el sector del alquiler por la expiración masiva de contratos firmados en 2021, un factor que podría intensificar aún más la presión sobre los inquilinos.
FUENTE PERIODÍSTICA CINCO DÍAS